24 de abril de 2009

6 de abril de 1830

179 años de Restauración
del Evangelio
de Jesucristo

“Ví una columna de luz, mas brillante que el sol, directamente arriba de mi cabeza; y esa luz gradualmente descendió hasta descansar sobre mí.
Al reposar sobre mí la luz, vi en el aire arriba de mí a dos Personajes, cuyo fulgor y gloria no admiten descripción. Uno de ellos me habló, llamandome por mi nombre, y dijo, señalando al otro: ”Éste es mi Hijo Amado: ¡Escúchalo!

Como respuesta a su oración, el joven Profeta José Smith, recibió la visita de Dios el Padre y Jesús y le fueron dadas instrucciones hasta llegar a constituir la Iglesia de Jesucristo con todos los dones, poderes y autoridad que fueron otorgados en la antigüedad y restaurados en la tierra a través de los hombres que son llamados Santos de los Últimos Días.
Dirigida por la revelación de Dios mediante sus siervos los Profetas, se cumple la escritura:
“Por tanto, la voz del Señor habla hasta los extremos de la tierra, para que oigan todos los que quieran oír”
Doctrina y Convenios 1:1

EN LOS ÙLTIMOS DÌAS “...el Díos del cielo levantará un reino que no será jamás destruido”. Este reino, como lo vio Daniel, era como una piedra que “del monte fue cortada... no con mano”, la cual rodaría y ganaría ímpetu hasta llenar toda la tierra (Daniel 2:44-45).

Uno de los primeros mandamientos que se dio a la Iglesia fue: “... Sión debe aumentar en belleza y santidad; sus fronteras se han de ensanchar; deben fortalecerse sus estacas; si, de cierto os digo, Sión se ha de levantar y vestirse con sus ropas hermosas” (DyC 82:14).

En octubre de 1973 el presidente Harold B. Lee, dijo: “Hoy somos testigos de la demostración de que la mano del Señor está en medio de sus santos, los miembros de la Iglesia.

Nunca en esta dispensación, y tal vez jamás en ningún otro tiempo, ha habido tal sentimiento de urgencia entre los miembros de la Iglesia, como ahora. Sus fronteras se están expandiendo, sus estacas se están fortaleciendo...
Ya no podrá pensarse en esta Iglesia como en la ‘Iglesia de Utah’, o como una ‘iglesia norteamericana’, pues sus miembros están en la actualidad distribuidos sobre la tierra.”

“...del monte fue cortada una piedra, no con mano” por la intervención de Dios; ésta es la metáfora de que se vale el Señor para describir la expansión del Evangelio por todo el mundo. Esta piedra sigue rodando y , sin lugar a dudas, llenará la tierra. Entonces el reino del Señor prevalecerá para siempre, y Él gobernará al mundo y reinará entre los de la casa de Israel, que lo han amado y guardado Sus mandamientos.