En visperas del Bicentenario de la Revolución de Mayo
En esta edición, Pioneros de la Rama Ushuaia cumple seis meses de existencia, desde el lanzamiento de la idea de nuestro presidente de rama, Herman Dolder, y la concreción del primer ejemplar en el mes de diciembre de 2008.
Hasta aquí hemos querido llevar un registro de nuestras actividades de rama y de las organizaciones auxiliares. Nos ha asombrado el grado de acciones concretas que realizamos y sus muchos y elevados fines. Podemos afirmar que en este rinconcito de la viña del Señor, los miembros de Su reino estamos actuando y llevando adelante Su causa.
Para quienes editamos este boletín (que nos gusta llamar “revista”) es muy grato contar con el fuerte compromiso de nuestros hermanos que son quienes en realidad construyen esta publicación. A todos los que acercaron sus notas, testimonios, fotos y relatos, les damos nuestras muchas gracias y esperamos seguir contando con ustedes.
Quienes no han sido invitados a participar con una asignación directa, les decimos que estas páginas están disponibles para todo aquello que quieran compartir para elevar el ánimo de nuestros hermanos y guardar un registro de sus pensamientos y sentimientos.
Por otra parte, con la celebración de nuestra fiesta patria en este mes pasado, hemos ingresado en la recta de tiempo que nos lleva a los doscientos años cumpliendo las profecías para nuestra tierra americana: “He aquí, ésta es una tierra escogida, y cualquier nación que la posea se verá libre de la esclavitud, y del cautiverio, y de todas las naciones debajo del cielo, si tan solo sirve al Dios de la tierra, que es Jesucristo, el cual ha sido manifestado por las cosas que hemos escrito.” (Eter 2:12 poco tiempo después de la Torre de Babel)
Entonces, podemos ver la importancia de nuestra independencia al igual que la de muchos otros países que están en nuestra misma posición. No obstante, nos queda un camino por recorrer que nos ha señalado nuestro Salvador, para recibir todas sus bendiciones como pueblo, ya que Él ha revelado: “Por tanto, esta tierra está consagrada a quienes Él traiga.Y en caso de que le sirvan según los mandamientos que Él ha dado, será para ellos una tierra de libertad” (2 Nefi 1:9); “Si guardáis mis mandamientos, prosperaréis en la tierra; pero si no guardáis mis mandamientos seréis desechados de mi presencia” (2 Nefi 1:20).
Ruego que estemos resueltos en una sola voluntad, unidos en todas las cosas, tal como nos aconsejara el profeta Lehi, a quienes se le hicieron estas promesas.
Con estas perspectivas deseo saludarlos:
Hasta aquí hemos querido llevar un registro de nuestras actividades de rama y de las organizaciones auxiliares. Nos ha asombrado el grado de acciones concretas que realizamos y sus muchos y elevados fines. Podemos afirmar que en este rinconcito de la viña del Señor, los miembros de Su reino estamos actuando y llevando adelante Su causa.
Para quienes editamos este boletín (que nos gusta llamar “revista”) es muy grato contar con el fuerte compromiso de nuestros hermanos que son quienes en realidad construyen esta publicación. A todos los que acercaron sus notas, testimonios, fotos y relatos, les damos nuestras muchas gracias y esperamos seguir contando con ustedes.
Quienes no han sido invitados a participar con una asignación directa, les decimos que estas páginas están disponibles para todo aquello que quieran compartir para elevar el ánimo de nuestros hermanos y guardar un registro de sus pensamientos y sentimientos.
Por otra parte, con la celebración de nuestra fiesta patria en este mes pasado, hemos ingresado en la recta de tiempo que nos lleva a los doscientos años cumpliendo las profecías para nuestra tierra americana: “He aquí, ésta es una tierra escogida, y cualquier nación que la posea se verá libre de la esclavitud, y del cautiverio, y de todas las naciones debajo del cielo, si tan solo sirve al Dios de la tierra, que es Jesucristo, el cual ha sido manifestado por las cosas que hemos escrito.” (Eter 2:12 poco tiempo después de la Torre de Babel)
Entonces, podemos ver la importancia de nuestra independencia al igual que la de muchos otros países que están en nuestra misma posición. No obstante, nos queda un camino por recorrer que nos ha señalado nuestro Salvador, para recibir todas sus bendiciones como pueblo, ya que Él ha revelado: “Por tanto, esta tierra está consagrada a quienes Él traiga.Y en caso de que le sirvan según los mandamientos que Él ha dado, será para ellos una tierra de libertad” (2 Nefi 1:9); “Si guardáis mis mandamientos, prosperaréis en la tierra; pero si no guardáis mis mandamientos seréis desechados de mi presencia” (2 Nefi 1:20).
Ruego que estemos resueltos en una sola voluntad, unidos en todas las cosas, tal como nos aconsejara el profeta Lehi, a quienes se le hicieron estas promesas.
Con estas perspectivas deseo saludarlos:
¡¡¡Viva la Patria y Viva la Independencia!!!
Rubén Federico Hibauza







