Porque no recibís ningún testimonio
sino hasta después
de la prueba de vuestra fe.
sino hasta después
de la prueba de vuestra fe.
Cuando Carina Contreras decidió servir una misión regular de tiempo completo para el Señor, lo hizo sabiendo claramente que compartir el Evangelio con sus hermanos y parientes formaba parte del camino de obediencia previo a recibir su mas anhelada bendición: encontrarse con el hombre digno que tomaría su mano para entrar a La Casa del Señor y sellarse por tiempo y eternidad.
Viviendo en la ciudad de Ushuaia, Argentina, luego de su paso por mujeres jóvenes en su ciudad de origen, Berazategui, su llamamiento profético dio cumplimiento a la inspiración patriarcal, siendo asignada a la Misión Buenos Aires Sur, cuyo presidente permitió inusualmente que la hermana Contreras cambiara de zona para llevar el mensaje del Evangelio Restaurado a sus familiares de Berazategui.
Ese mismo año 2002, en la ciudad de Santo Domingo, capital de la República Dominicana, Gregorio Polanco fue llamado a servir una misión en su mismo país, en la Misión Santiago.
Al igual que Carina, su bendición patriarcal prometía que luego de servir una misión regular para el Señor, le bendeciría con su matrimonio eterno.
Después de un mayor espacio de tiempo del que ambos desearon, llegó el cumplimiento de las promesas, luego del paso de fe: Carina y Gregorio se conocieron de una manera inesperada que los ayuda a fortalecer su testimonio.
Por invitación de hermanas de la Sociedad de Socorro, Carina registró su perfil en la página www.santossolteros.com donde también Gregorio establecía comunicación con sus amistades. Lo que sucedió a continuación es la misma experiencia que han vivido los santos de los últimos días que han buscado la revelación personal para encontrar su compañero eterno. Ambos ayunaron y oraron buscando una confirmación personal de los sentimientos que inundaban sus corazones, cada uno utilizando los lugares santos donde el Señor nos aconseja permanecer. Carina recibió con claridad las palabras susurradas por el Santo Espíritu en respuesta a su pregunta realizada en la privacidad de su habitación, al tiempo que Gregorio sirviendo en la obra del Templo pudo sentir la calidez de las lágrimas de gozo y confirmación del amor de nuestro Padre Celestial contestando sus oraciones.
El casamiento en la ciudad de Ushuaia se realizó en las oficinas del registro civil el 10 de julio de 2008 y el sellamiento en el Templo de Buenos Aires el 15 de julio del mismo mes.
De esta forma Carina y Gregorio Polanco se convirtieron en el primer matrimonio en la ciudad de Ushuaia, en el que ambos son dos misioneros retornados con honor.